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Propiedades de la arcilla en cosmética

Las propiedades de la arcilla en cosmética no se limitan a la consabida mascarilla de arcilla, pero no hay duda de que ésta es un auténtico clásico y que además funciona. Así que la entrada de hoy se la vamos a dedicar a arcillas, limos y demás tesoros de la “familia”. ¿Te vienes? Pues…

Las propiedades de la arcilla son en general comunes, pero cada tipo tiene su especialidad

De dónde viene la arcilla

Si alguna vez te han dicho que un cosmético tenía miles de años y no mentía, seguramente te estaban hablando de la arcilla ;). Y es que la arcilla se obtene tras siglos de que el agua desgaste rocas que contengan feldespato, mica o piroxenos, como puede ser por ejemplo el granito. De este modo, son silicatos de alúmina, es decir, contienen óxido de aluminio y sílice.

Pero claro, imagínate un río, un glaciar, o la simple lluvia. No solo pasa por un tipo de roca. Probablemente se mezcle con muchos otros elementos y minerales por el camino. Por eso, hay muchos tipos diferentes de arcilla, de composiciones distintas, colores variados y  propiedades diferentes.

No nos vamos a parar en otros usos (la cerámica cocida, su uso para hacer papel, cemento o pinturas, o incluso sustancias absorbentes como arena de gato 😉 ). Está claro que es una vieja compañera de la humanidad y que la usamos para muchas más cosas de las que te imaginas. Pero también para lo que aquí nos interesa, la cosmética, es mucho más interesante… Ya que es barata, fácil de encontrar limpia en cualquier herbolario, barata, y es facilísimo hacerte una mascarilla para aplicártela, con beneficios reales y estupendos. Más abajo te doy pistas sobre la mascarilla, pero déjame ir directa al grano primero ;).

Propiedades de la arcilla en cosmética

Las arcillas se emplean en cosmética desde la Edad Media y seguramente más. En el siglo XIX sus usos perdieron fuelle frente a las medicinas científicas, más eficaces; pero en belleza siempre se han usado las mascarillas de arcilla por fáciles de usar, seguras y los buenos resultados que ofrecen. Bueno, en realidad sus propiedades se pueden aplicar a muchos más cosméticos, desde pastas de dientes hasta jabones…Me figuro que cualquier cosa que no se vaya a tragar y que quiera “arrastrar” la suciedad de la piel puede beneficiarse de las propiedades de la arcilla, si se formula bien…Tipos de arcilla y para qué se usan en mascarillas

Tradicionalmente se atribuye a cada tipo de arcilla diferentes propiedades, pero aunque unas son mejores en unos aspectos y otras mejores en otros, para mí todas tienen ciertas propiedades en común. Voy a obviar algunas que a mí no me inspiran confianza: ni me la tragaría ni tengo pruebas científicas de que sean medicinas. Eso sí, en la piel funcionan. Así que, según mi experiencia y mi investigación, las verdaderas propiedades de la arcilla en cosmética son las que paso a contaros :).

  • Yo no sé si es por los años de práctica que tiene la arcilla “recogiendo” propiedades por ahí, pero la pasta de arcilla tiene la facultad de “recoger” impurezas sobre la piel. De esta forma, arrastra la grasa y las impurezas que pueda haber sobre ella, dejándola más limpia que la mayoría de los limpiadores que conozco.
  • También usado como mascarilla, tiene la virtud de exfoliar, aunque muy ligeramente, la piel. Ten en cuenta que el grado de exfoliación depende del tipo de arcilla que uses, pero en general eso es lo que hace que las mascarillas no deban aplicarse más que una vez a la semana. Con una, más que suficiente. Pero a cambio, es una manera natural y sencilla de unificar el tono de la piel y retirar de ella células muertas.
  • Estas dos capacidades de limpiador y exfoliante hacen que sean recomendadas para pieles con poros obstruidos y puntos negros, entre otras impurezas. Suele incluirse, por este tema de limpieza con cierta profundidad, el cuidado de pieles con acné.
  • Por otro lado, el frescor que proporciona al secarse la mascarilla (o al aplicársela fría, que si viene de la nevera os aseguro que funciona) también puede ser de alivio para dolencias como la fiebre y los y picores, o incluso reducir inflamaciones.
  • Por cierto, tiendo a hablar de mascarillas para la cara porque es para lo que más uso la arcilla, y así me encanta. Pero también es posible ponérsela en el pelo, el cuero cabelludo puede beneficiarse de sus bondades y el resto del pelo verá como el exceso de grasa es arrastrado. Eso sí, en el pelo mojado y sin dejar que se seque del todo, porque si ya es difícil de lavar, si se reseca ya ni te cuento… Pero de las mascarillas os hablo un poquito más adelante.
  • También hay fórmulas que se aprovechan de su capacidad de “atrapar” la humedad, como productos contra la sudoración, o como sustituto del talco (del que ya os hablé aquí, explicándoos entre otras cosas por qué hay gente que lo evita o cómo usarlo para que no sea peligroso).

Los tres tipos de arcilla más frecuentes: la verde, la roja y la blanca

De lo que veo que se habla mucho es de que algunos de sus elementos se pueden absorber a través de la piel. Personalmente, aunque es cierto que sus granos son finísimos, a mí no me cuadra. Tendrían que ser nanopartículas (por debajo de los 100 nanómetros), y sus granitos no suelen llegar a tanto (están por debajo de los 0,0039 mm, que equivalen a 3900 nanómetros; es decir, son microscópicos, pero no tanto).

Sin embargo, yo misma he usado bastantes otros productos que se aprovechan de esta variedad de propiedades  y de sus capacidades como espesante, que van desde jabones naturales hasta pasta de dientes o cremas (de hecho empecé a investigar todo esto más en serio a raíz de este artículo sobre Cattier-Paris que contiene algunos buenos ejemplos).

Tipos de arcilla

Hay muchos tipos de arcilla, y aunque las más conocidas son la verde, la roja y la blanca, hay unos cuantos tipos más que circulan en el mercado. Casi seguro que me dejo alguna, pero espero que os sirva la información y que me aviséis con las que faltan si queréis que la complete.

La arcilla verde

Arcilla verde

La arcilla verde es la que más fácilmente suelo encontrar, así que para mí es un clásico. En varios sitios he encontrado que contiene clorofila, pero opino que es otro de esos mitos que te encuentras en páginas que hablan de lo natural como si no tuviera nada que ver con la química. Si tiene plantas deja de ser arcilla y pasa a ser un limo, lodo o barro (os lo explico más abajo). Yo me inclino por la otra explicación, que dice que son arcillas de color verdoso como la bentonita. Aunque en algunas tiendas se distinge la arcilla de bentonita de la verde, pero ambas son verdosas…

Se suele emplear en pieles grasas, con impurezas en la piel (pieles grasas, con puntos negros o poros dilatados, gente con problemas de acné…).

La arcilla roja

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En el proceso de sedimentación de las rocas que originan la arcilla, ésta puede ser mezclada con otras sustancias… y desde luego es el caso de la arcilla roja, que debe su color a que es rica en óxidos de hierro.

Suele recomendarse para pieles mixtas y las que tiran un poco a grasas.

La arcilla blanca

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Normalmente, la arcilla blanca está basada de alguna u otra manera en el caolín, la única arcilla que puede encontrarse en el mismo yacimiento en el que se encuentra (arcilla primaria); aunque también hay caolín secundario. De ahí deriva la caolinita, o el “magnesum aluminum silicate”, que por lo visto es la fórmula química que se adquiere al lavar con agua el caolín e incorpora magnesio a la fórmula básica de la arcilla.

Suele recomendarse para pieles sensibles, y su efecto es supuestamente más suave que el de las arcillas anteriores, por lo que quien no quiera equivocarse puede recurrir a esta arcilla 😉 . También la he visto usar como sustituto del talco (sobre el talco podéis leer más aquí, por si os interesa “repasar” jeje), aunque el talco en sí es un tipo de arcilla del grupo de la esmectita.

Lo malo es que al menos yo suelo encontrarla más cara que los otros tipos, pero bueno…

La arcilla rosa

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¿Cómo obtendrías un pigmento rosa? ¿Mezclando rojo y blanco? Pues con la arcilla funciona la misma idea, por lo que la arcilla rosa mezclando arcillas roja y blanca. Sólo hay que mezclar dos partes de la blanca y una de la roja y… ¡listo!

Permite su uso de manera más delicada que la arcilla roja, pero sin perder apenas potencia.

Los limos, lodos, fangos o barros

La arcilla en sí es ese material que proviene de la sedimentación de rocas cristalizadas por el propio paso del tiempo. Pero en ocasiones, esa arcilla se acumula bajo el mar, como es el caso de los famosos barros del Mar Muerto; o en zonas con aguas termales. De este modo no sólo tienen una cantidad extra de minerales propios del agua que tenían sobre ellos; sino a menudo materia orgánica procedente de los animales y microorganismos que vivían allí. Por eso, suele llamarse de manera diferente a la arcilla y a estos otros productos, que se llaman limos, lodos, fangos, barros, etc. (Qué original ha sido el título, ¿eh? 😉 ).

Por ejemplo, los lodos marinos son más ricos en yodo, del que se dice que es estimulante y antiinflamatorio.

Otras arcillas

He encontrado referencias a arcilla negra, pero de nuevo… hay arcilla gris que se oscurece bastante al ponérsela, pero al ver mascarillas negras tiendo a pensar más en el carbón activado (¿os acordáis de que os hablé de él en la entrada de esta mascarilla?). De hecho en algunos sitios se confunde con la de Gassoul, pero la de Gassoul no es negra.

La arcilla negra contiene manganeso, que le da el color (el manganeso se usa como pigmento negro), y diversos óxidos de hierro (ambos minerales suelen encontrarse juntos). El manganeso es esencial para la vida, pero en cantidades minúsculas; respirado a largo plazo sí que es tóxico. A menudo se vende como arcilla de lava, y aunque no la he usado nunca (¿alguien en la sala lo ha hecho? Que nos lo cuente 😉 ), parece que tiene propiedades similares a las del resto de las arcillas.

La de Gassoul, por cierto, es una arcilla que se esta haciendo bastante popular de origen marroquí (los principales llacimientos están en la cordillera del Atlas). Tiene propiedades jabonosas y ligeramente espumantes y parece que los árabes la usaban como limpiador; de hecho, rhassala en árabe por lo visto significa “lavar” y uno de us nombres es “arcilla rhassoul”. Por esas saponinas se recomienda para jabones, marcarillas del cabello, e incluso se le asignan propiedades despigmentantes. Su color es más bien… tierra XD. Es de color entre castaño y sepia, aunque también la he visto grisácea.

Me ha sorprendido ver por ahí también arcilla negra, y que ha sido relacionada con arcilla volcánica. Supuestamente tiene un alto contenido en manganeso que le da color, pero no le encuentro propiedades diferentes a las mencionadas en general para todas las arcillas (salvo unas supuestas propiedades magnéticas beneficiosas para el organismo que no me parecen nada científicas 😉 ).

También hay arcillas amarillas, marrones… pero aparte de compartir las propiedades de la arcilla que ya os he comentado, no les conozco otras destacables.

La mascarilla de arcilla… pero con extras

La receta súper básica:  algo de arcilla y mezclarla con agua (mejor destilada pero no es imprescindible) hasta que adquiera la densidad que prefieras (nunca líquida o no se sostendrá en la piel). ¡Listo! Se suele aconsejar usar para ello un recipiente de cristal o cerámica, nunca de plástico. Pero no consigo encontrar por qué.

Mezclarla te puede llevar un poco de rato por los grumos que se forman, reconozco que casi nunca tengo la paciencia de hacer la mezcla bien del todo por lo que mascarillas ya hechas como las que ya os conté de Cattier-Paris vienen también muy bien. Pero lo cierto es que es fácil, seguro y da buenos resultados… Extiende una capa gruesa sobre la piel y luego retírala con agua. La notarás limpita, refrescada y brillante.

Por cierto, nunca deberías dejar que se seque totalmente en la piel para no estresarla. Y si te la pones en la cara, evita el contorno de los ojos y de los labios, que son más delicados y no llevarían bien que se secara encima de ellos la arcilla. Y en el pelo yo tampoco lo haría, pero más que nada porque si no quitarte la arcilla debe ser un poema por el que reconozco que yo nunca me la he puesto ahí ;).

Agua y arcilla, lo básico para hacer una mascarilla de arcilla

Esta mezcla de por sí ya va genial… pero para mejorar las propiedades de la arcilla en la mascarilla,  yo suelo enriquecerla con algún aceite en función delo que me interese más en cada momento. Por ejemplo:  lavanda para relajarme, aceite de germen de arroz si quiero aprovechar sus propiedades antiedad, argán para el pelo, jojoba para hidratar la piel, aceite de rosa mosqueta como antiedad y para suavizar cicatrices… lo que prefieras. Basta añadir unas gotas a la mezcla, y tendrás una mascarilla enriquecida que no llega a ser grasa. Ésta es la razón principal de que últimamente esté reuniendo un alijo de aceites esenciales XD, pero en fin… Yo creo que casi todas las amantes de la cosmética natural acabamos haciéndonos uno XD.

Con estos elementos podrás aprovechar las prpiedades de la arcilla en una mascarilla enriquecida

¿Preparados para la receta?

De este modo, un par de cucharadas de arcilla son suficientes. Si quieres hacer más cantidad, puedes guardarla unos días en la nevera (y si la aplicas fría, mejorarán sus propiedades como anticongestionante).

La cosa, sin embargo, no termina aquí. La variedad de ingredientes que puedes usar con la arcilla es amplia: desde agua de rosas en vez de agua normal (es lo que hacían muchas de nuestras abuelas si podían permitírselo), zumo de pepino, o carne de aguacate maduro son algunos de los favoritos. También es muy popular el limón, pero ten cuidado. Es famoso por sus cualidades aclarantes, pero JAMÁS si después vas a tomar aunque sea mínimamente el sol, o acabarás con la piel manchada.

Los otros nombres de la arcilla

Ahora la arcilla no esconce secretos para ti :)

La arcilla es químicamente silicato hidratado de alúmina o Al2O3 · 2SiO2 · 2H2O. Por supuesto, su fórmula puede diversificarse o hacerse más compleja en los diferentes tipos de arcilla, pero siempre tiene una base similar: silicio, agua y aluminio. Al lavarse con agua se oxida y adquiere oxígeno e hidrógeno; por ejemplo, la arcilla blanca suele denominarse “magnesum aluminum silicate”, donde se incorpora magnesio a la fórmula.

Además hay muchos tipos distintos de arcilla, y aquí os comento algunos: caolinita, dickinta, haolisita, nacrita, serpentinas, pirofilita, el propio talco del que ya hemos hablado, la vermiculita, sauconita, saponita, nontronita, montmorillonita; las micas arcillosas como la illita, o las del grupo de la clorita. Yo personalmente me ceñiría a las que se venden en los herbolarios como tales, así tenéis claro que recibís arcilla lo bastante fina y segura como para usar sobre la piel con seguridad. Y por supuesto, usadla bien: algunas, como el talco, pueden ser peligrosas si se respiran durante tiempo prolongado.

Para la arcilla de Ghasoul he encontrado no sé cuántos nombres: ghasoul, rasul, rassoul, rhassoul…

Y por supuesto, están sus nombres en otros idiomas: “clay” en inglés, “argille” en francés o “Ton” o “Tonerde” en alemán, por poner algunos ejemplos. Lo normal es que en las fórmulas lo encuentres en inglés o con su nombre químico (os expliqué cómo leer los ingredientes de las fórmulas cosméticas en este enlace si queréis saber más).

Algunas fuentes

He encontrado muchas barbaridades (o eso me han parecido) en la red que no me apetece mencionar. Y muchas de las ideas vienen de mi cabeza y no de entradas concretas. Ya no sabría deciros dónde leí parte de las cosas… pero estas direcciones os pueden servir de partida:

  • En Biovegetalis se toman muy en serio el lado bio de las cosas y nos hablan de las arcillas cosméticas
  • Gran Velada.  Esta tienda online me ha encantado por su presentación y variedad de mercancías, que incluyen todo tipo de arcillas (incluso varios que yo no conocía). No la he probado, pero me la guardo para hacerlo más adelante.
  • La Wikipedia si os interesa el lado químico a un nivel asequible. Por cierto, animaos a donarles aunque sea unos céntimos, por supuesto que hay que leerla con cuidado pero pienso que allí se hace una labor encomiable.

Y ahora te toca a ti…

¿Tienes algún consejo o experiencia personal sobre el uso de arcilla que quieras compartir con nosotras? Alguna receta de mascarilla de arcilla que no nos debemos perder? ¿Alguna pregunta que hacer? Pues por favor, no te cortes y dínoslo en los comentarios :).

¡Un abrazo muy fuerte!

Como siempre, opiniones y fotos de una servidora 🙂

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8 Comentarios

  • Contestar
    Alicia
    18 agosto, 2016 a las 2:15 pm

    Hola, una pasta de dientes espectacular se hace con arcilla blanca, aceite de coco y aceite esencial de menta o salvia. Muy buena para limpiar y desinfectar la boca y los dientes y totalmente libre de tóxicos. La pones en una cajita y lista para utilizar. Espero que os guste 🙂

    • Contestar
      María Monedero
      18 agosto, 2016 a las 2:46 pm

      De hecho a mí me encanta la idea… y sólo me falta el aceite de coco ;). Así que me la apunto y me pongo a buscar el aceite ya mismo jejeje ¡¡Muchas gracias, Alicia!!

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    Angeles Lucas Martin
    21 agosto, 2016 a las 2:33 pm

    Ponle aceite de argan mejorara mucho sus propiedades, besotes guapa, y gracias¡

    • Contestar
      María Monedero
      21 agosto, 2016 a las 3:09 pm

      Sííiii, sienta genial a la piel, lo he probado y es muy buena opción 🙂 .

      Gracias por pasarte, guapa 🙂 .

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    Leo
    24 mayo, 2017 a las 8:36 am

    y si por ejemplo se me ocurriera hacer una buena cantidad, ¿se me estropearía rápido? en caso de ponerle agua ,glicerina y algunos aceites como el de canela ??

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      María Monedero
      24 mayo, 2017 a las 11:26 pm

      Si la guardas en la nevera yo no la dejaría mucho más de una semana, al fin y al cabo es barato hacerse una nueva. Aunque yo también he estado experimentando y creo que te aguantará mucho más, no merece la pena arriesgarse ;). De todas formas ten en cuenta que cuantos más ingredientes orgánicos añadas más aumenta la posibilidad de que se estropee…

      No he probado a añadirle glicerina, es una idea ;). ¿Y tú, lo has probado ya? ¿Qué tal va? 🙂

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    anny alcantara
    31 octubre, 2017 a las 1:34 pm

    hola mujer¡ muy bueno tu reportaje,sabes soy docente y en la comunidad donde trabajo cuento con una mina de arcilla el cual tenemos muchos años trabajando pero en piezas como porrones, figuras planas entre otras.. pero esta vez quiero llevar la arcilla a la parte cosmética. que me recomiendas trabajar ?

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      María Monedero
      14 noviembre, 2017 a las 9:08 pm

      Ay… precisa esa pregunta 🙂 ¡No sé muy bien qué contestarte! 😉

      Supongo que un buen consejo sea cual sea la aplicación que quieras darle a la arcilla es que te asegures de que está lo más libre de impurezas posible, para que no afecte a la calidad y a la conservación del cosmético que elabores ;).

    ¡Deja tu comentario! Estoy deseando saber qué piensas.