Ideas

Ambientadores naturales a mano y facilísimos

Admirabox diciembre 2013bA veces las buenas ideas responden a la necesidad, y nos llegan a la cabeza de la manera que menos esperamos. En este caso lo que me vino a la mente fue una forma sencillísima de ambientar la casa con una manualidad que se hace en 10 segundos y os puede hacer la vida mucho más agradable: un ambientador de hierbas naturales y papel. Y probablemente os permita reciclar papel que de otra manera iría a la papelera.

¿Recordáis que Nina Benito y Admirabox me regalaron una preciosa cajita que venía decorada con ramitas naturales de lavanda (os lo conté aquí)?

Al abrir el paquete que me dio el cartero, el aroma de lavanda me trajo recuerdos de mi infancia. Es uno de los pocos olores (junto a la menta, la naranja y el chocolate jejeje) que suelo llevar bien cuando son fuertes, porque cuando era niña en casa de mis abuelos solíamos coger lavanda salvaje (espliego) y secarla para aromatizar la ropa de los armarios. Así que como entenderéis, para mí es el olor de la nostalgia (en el buen sentido, claro).

Por otro lado, cuando recibí la cajita de Admirabox, además de diversas muestras riquísimas de cosmética natural, en ella había unas esponjitas marinas para desmaquillarse que me han gustado muchísimo (ya os las enseñé en esta entrada).

esponjitasnaturales02Pues bien, al ver esta foto… ¿qué veis? ¿El letrero, las esponjitas…?

Yo, como me suele pasar, lo vi al revés. Vi el envoltorio ;).  No sólo quería reciclar el brillante papel rojo, sino que también quería conservar la lavanda natural.

El caso. Me di cuenta de que las ramitas de lavanda se estaban desgranando y, a pesar de su delicioso aroma, no durarían mucho. Quería aprovechar su aroma, pero no era plan de ponerlas tal cual en el armario, ya que la ropa acabaría perdida. Así que me plantée en un primer lugar hacer algún tipo de bolsita de tela, como hacíamos con la abuela, para meter dentro la lavanda. Pero suelo estar siempre ocupada y rara vez saco tiempo para este tipo de manualidades, por más que me gusten y sencillas que sean.

Envoltorio y lavanda seca. Creo que ya sabéis por dónde voy, ¿verdad?

ambientadorlavanda02Me di cuenta de que el papel rojo era poroso, y que por tanto deja pasar los olores. Así que se me ocurrió una idea sencillísima que quizás a vosotros también os sea útil. Cogí el papel rojo y, como si fuera un caramelo, envolví la lavanda en él. Ahora puedo meter la lavanda en el cajón de la ropa sin miedo a que me manche la tela 🙂

ambientadorlavanda03

En cuanto a cómo conseguir la lavanda y el papel… Esto es fácil de conseguir, en realidad.

  • La lavanda: Basta con coger algunas flores de lavanda y dejarlas secar tiempo suficiente en un lugar seco. Otras hierbas aromáticas de vuestra zona cuyo olor disfrutéis son igualmente fáciles de secar… Incluso podríais usar plantas secas de infusiones (algunas huelen realmente bien, como la menta o muchos tés) u herboristerías. O cáscara de naranja o limón secos. O especias como la canela, o el cardamomo… El caso es que elijáis las partes cuyo olor disfrutéis y que estén bien secas.
    Es curioso cómo para olfatos poco entrenados como el mío los olores más agradables suelen ser los más primitivos, sobre todo los de la cocina ;). Reconozco que no estoy entrenada ni entiendo demasiado (aún 😉 ) de perfumes, y cuando me ofrecen uno, no puedo distinguir la bergamota o el palisandro… ni idea. Sin embargo todos tenemos un montón de olores que nos agradan asociados al mundo de la cocina y las especias, así que seguro que todos tenéis un olor de vuestro gusto fácil de conseguir y que os gustaría poner en vuestro armario 😉
  • El papel: Vosotros quizás tenéis este tipo de papel del envoltorio de algún regalo o de los restos de una manualidad, o por el papel cebolla usado para un patrón de costura. Incluso podéis comprarlo, aunque lo interesante desde mi punto de vista es reciclar algún papel bonito :).

Es una tontería, pero me pareció que quizás a algunos no se os había ocurrido esta manera tan sencilla de ambientar vuestro hogar de manera natural, con las flores o hierbas secas cuyo olor prefiráis 🙂 Es una opción sencilla, natural y sin peligro de manualidad, incluso para niños pequeños (siempre y cuando estén con vosotros para vigilar que no se comen las plantas). Y si queréis redondear la manualidad, podéis decorarlo a vuestro gusto…

¡Espero que os sea útil!

Por cierto, espero tener novedades pronto. No me he olvidado del sorteo del que os hablé en redes sociales por mi cumpleaños, pero por razones técnicas estoy teniendo que posponerlo un poco… ¡atentos, que vienen más sorpresas! 🙂

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 3.0 Unported

También te puede gustar...

4 Comentarios

  • Contestar
    Eli Dumas
    13 junio, 2014 a las 7:05 am

    Gracias por compartir una idea tan genial. En el tema de olores soy como tú, no soy capaz de distinguirlos. Cuando vamos a una cata de vinos y empiezan a enumerar los olores que distinguen lo único que se me ocurre decir es que huele a vino jijiji

    • Contestar
      María Monedero
      13 junio, 2014 a las 9:50 am

      Claro… admiro mucho a quienes tienen el olfato educado, pero por desgracia no soy el caso, ¡ojalá! Me encantaría aprender ;).

      Lo que no me gusta es dármelas de lo que no soy… debe ser toda una experiencia oler un perfume e ir más allá del «me gusta» o «no me gusta» y de saber que su olor cambiará en el tiempo, o distinguir los taninos y la madera del barril donde se fermentó un vino.

      Pero creo que aunque muchos disimulan su ignorancia, no hay nada de malo en reconocer que aún no se sabe del tema y se disfrutan olores más sencillos… ¡Que en mi caso es la verdad! 😉

      Me alegro mucho de que te haya gustado la idea 😉 Muchas gracias por comentar 😉

  • Contestar
    Burbujas de Jabón
    13 junio, 2014 a las 8:42 pm

    Me encanta el olor a lavanda, también me recuerda a la casa en el campo de mis abuelos. Es un olor que me trae muy buenos recuerdos. =) Si alguna vez recojo algunas ramitas, las pongo en un jarroncito frescas unos días y es increible el olor tan intenso que tiene. Besos! =)

    • Contestar
      María Monedero
      13 junio, 2014 a las 11:03 pm

      Otra opción: las puedes recoger igual y colgar el ramo unas semanas boca abajo en un lugar seco. Las flores secas conservan el olor durante algo más de un año, y son ideales para ambientar los armarios con este tipo de envoltorios, saquitos de tela…(y además espantan las polillas…). Es lo que hacía yo de pequeña en los veranos, y por lo que el olor de la lavanda me trae tantos recuerdos… 🙂

    ¡Deja tu comentario! Estoy deseando saber qué piensas.